13 de julio de 2009
Habían pasado más de 10 años pero la gente aún recordaba como si hubiera sido ayer aquella extraña enfermedad que acabó con millones de animales en el sur de Gimoria. Los científicos tardaron casi 3 años en descubrir una vacuna para la epidemia aunque en menos de un mes habían descubierto el modo de transmisión. Un error en la elaboración de un pienso transgénico hizo que los animales que lo consumieron sufrieran un desequilibrio tal que llegaban a odiar a miembros de su propia especie hasta el extremo de luchar a vida o muerte entre ellos.
El desconocimiento general de los granjeros en los primeros días unidos al consumo masivo de dicho pienso -elevadísima producción y bajo coste- fueron los motivos para tan alto número de bajas.
Una vez conocida la causa de la enfermedad, el problema para el gobierno fue distribuir a los animales en las diferentes granjas sin juntar a los de la misma especie. Lo que parecía un juego de niños resultó ser menos trivial de lo esperado..
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