Manipulando el mercado


15 de febrero de 2010


He visto este juego baratito y, antes de recomendarlo, teníamos que probarlo. Sí, sí, tengo algún juego por probar todavía. Pero vamos, nada exagerado, creo que no son más de 50.
Otro más de Rainiero que, por no hacerlo abstracto en plan Ingenious, le han pegado un tema como han podido.
Tenemos unos barcos que llevan una mercancía y hay unas cartas en la mesa que simulan la demanda de productos. En nuestro turno podemos cambiar la mercancía que transporta uno (o más de uno si tenemos cartas especiales) de nuestros barcos pero también podemos cambiar las cartas de demanda a nuestro antojo y, al hacerlo, cobramos por el género que hemos manipulado si lo llevamos en alguno de nuestros barcos, pero no solo nosotros, sino cualquiera de los jugadores.
Resumiendo, el juego consiste en prepararte tus combos intentando perjudicar al máximo a los demás jugadores.
Rápido, sencillo y entretenido.

Edito:
Ah, me dicen que no había puesto el nombre del juego, con lo fácil de recordar que es:Handelsfürsten -Herren der Meene

Te he pillado en una verdad


24 de enero de 2010



Dante y sus padres me regalaron este juego ayer. Por la noche, después de acostar a Víctor y quedando solamente 5 en casa, decidimos probarlo. Leímos las instrucciones y nos pareció un "mentiroso" de los de toda la vida, con la particularidad de que si te crees lo que te pasan y lo haces circular, llega un momento en que solo queda un jugador y se tiene que "tragar" la carta. No puede ser tan malo este juego -dijimos. Releímos las instrucciones y encontramos nuestro error pues puedes pringar hasta diciendo la verdad. Os cuento las instrucciones en muy poco: Se reparten todas las cartas de la baraja entre los jugadores. El jugador inicial (más conocido en los EJ como el starting player de los coj...) pasa, sin que se vea, una carta a otro jugador diciendo un animal. El jugador receptor puede "tragar" y pasar la carta a otro jugador cambiando o no el animal que le habían dicho.
Si un jugador no quiere pasar la carta, dice verdadero o falso al animal que le han cantado. Si se equivoca, se come la carta pero si acierta se la come quien la envió. El detalle estaba aquí justamente. Si yo paso a César, por ejemplo, una carta diciendo "Araña" (véase estilo Marta) puede ser que él diga: "Verdadero" y, si era una araña, yo me la como pues el ha acertado en su veredicto.
Jugamos una partida y nos echamos unas risas con pases a ciegas, chinches "que se veían venir" y faroles sin conocimiento. Divertido.

¿Quién es el más pelota?


8 de enero de 2010



Los amigos de Spiel Offensive han puesto por los suelos este juego (3€) y decidí probar mi ejemplar por si vale la pena adelantar el pedido de marzo y traerse unos cuantos Justinian. El juego está recomendado sobre todo para 4 jugadores, pero nuestra prueba fue a 2. Quizá sea por eso que el juego nos ha parecido flojillo, le daremos una nueva oportunidad doblando el número de participantes.
Cada jugador tiene unas cartas con coleguitas de Justinian en ellas. Las hay de 4 colores y en el transcurso del juego solo puntuaremos con 3 de ellos. La cuestión es situar lo mejor posible a los personajes de nuestras cartas en el tablero, en plan ránking. Para hacerlo jugaremos cartas con números que indican la influencia del personaje en cuestión con valores positivos o negativos. Una vez todos han jugado la influencia deseada, se reordena a los amigos de Justinian. Si hay recuento en esa ronda (se decide por el número de influencias jugadas en el tablero de puntuación), el jugador designado para ello decide un color y todos suman los puntos de los personajes que tengan de ese color.
Después de 3 recuentos, un color queda sin puntuar y conocemos al ganador de la partida.
A falta de la prueba con 4 jugadores, no vale la pena adelantar el pedido solo por Justinian.

Día de regalos. Tombouctou (3/3)


27 de diciembre de 2009


Hacía más de 2 años que me regalaron este juego y hasta ahora no había visto la luz, qué poca vergüenza. Los camellos deben avanzar por el desierto rumbo a Tombouctou. Cuando la caravana hace noche en los oasis, los ladrones aprovechan par intentar apoderarse de nuestros cargamentos. Evitar la posición donde atacarán los bandidos es el objetivo primordial del juego. Divertido y con continuos cambios de planes motivados por los movimientos de camellos de nuestros rivales, mantiene un buen ritmo de partida y se dejará jugar más de una vez. Al final Mons me ganó por 4 puntos. Marta y Rubén empataron en el 3er puesto.

Día de regalos. Los pilares de la tierra (2/3)


27 de diciembre de 2009


Tras el colonos, tocó estrenar mi Pilares de la Tierra, que justamente me habían regalado Marta y Rubén. Cuando estuvimos en Guardamar este verano ya me había llamado la atención y ayer pudimos jugar una partida entera por fin. Hubo lectura de reglas, pero son claras y no muy largas y el personal aguantó bien. La partida totalmente igualada hasta la 6ª y última ronda en la que Marta iba a sentenciar. Lástima que su egoismo la cegó y ni se acordó que teníamos solamente dos maestros constructores en lugar de los 3 habituales. Total, le faltó un movimiento y fui yo quien sentenció la partida aunque por un solo punto. Buen juego, sencillo y de una duración aceptable.

Día de regalos. Colonos de Catán (1/3)

27 de diciembre de 2009


Rubén regaló a Marta por Navidad el Colonos y ayer aprovechamos para refrescarles el reglamento. La partida empezó con bastante tranquilidad e igualdad hasta que Mons se hizo con el monopolio del número 6 y a base de recibir 3 maderas y 3 arcillas (excelente combinación) cada vez que los dados mostraban la media docena de puntitos nos pegó una paliza considerable.

¡Feliz cumpleaños, Víctor!


18 de diciembre de 2009