5 de mayo de 2008
Empezamos la mañana jugando un wings of war a 4. Los aliados éramos Gabriel y yo. Empezamos bien, repartiendo a discreción pero incomprensiblemente se empezó a virar la tortilla. Mons cogía y cogía cartas de daño pero su avión estaba reforzado con un contrachapado comprado en el "todo a yen" pero de altísima calidad. En cambio Gabriel parecía abonado al número 3 y en pocos turnos estaba al borde del abismo. No supo controlar su monoplaza y las chicas efectuaron una maniobra que acabó con el avión de Gabriel en el fondo de la bahía. Quedé solo ante el peligro y planté cara, pero el cielo de Torredembarra ese día era un infierno. Justo después de derribar a Mons con un ataque demoledor me dio el tiempo justo de girar la cabeza y observar a Laura que sonriendo apretaba el botón de disparo. Segundos antes de ver la luz al fondo del túnel pasé cerca de un nido de cernícalos que me pareció me decían adios con las alas. En la foto podéis ver la crudeza de alguno de los ataques arriesgando hasta el punto de no poder atacarnos debido a la proximidad.
Empezamos la mañana jugando un wings of war a 4. Los aliados éramos Gabriel y yo. Empezamos bien, repartiendo a discreción pero incomprensiblemente se empezó a virar la tortilla. Mons cogía y cogía cartas de daño pero su avión estaba reforzado con un contrachapado comprado en el "todo a yen" pero de altísima calidad. En cambio Gabriel parecía abonado al número 3 y en pocos turnos estaba al borde del abismo. No supo controlar su monoplaza y las chicas efectuaron una maniobra que acabó con el avión de Gabriel en el fondo de la bahía. Quedé solo ante el peligro y planté cara, pero el cielo de Torredembarra ese día era un infierno. Justo después de derribar a Mons con un ataque demoledor me dio el tiempo justo de girar la cabeza y observar a Laura que sonriendo apretaba el botón de disparo. Segundos antes de ver la luz al fondo del túnel pasé cerca de un nido de cernícalos que me pareció me decían adios con las alas. En la foto podéis ver la crudeza de alguno de los ataques arriesgando hasta el punto de no poder atacarnos debido a la proximidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario