
Después de comer presentamos el Thurn and taxis a Mons. A la vista del tablero y componentes no parece que sea tan sencillo de jugar. Yo guardaba un grato recuerdo de este juego pues me paseé en mi
primera partida. En esta ocasión todos se pasearon por encima mío, confirmando que mi primera victoria fue casualidad. En pocas jugadas Gabriel ya había cobrado los puntos por estar hasta en la sopa y su colección de trofeitos ya no paró de crecer. Al final solamente Laura quedó cerca. Bueno, Mons y yo también quedamos cerca, uno del otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario