Car-dados


14 de julio de 2009


Corrían tiempos de descontrol y cada noble reunía sus propios ejércitos para conseguir más dominios y con ellos más riquezas. Sir George tenía especial odio a todo lo que consiguiera Lady Mons, pues no entraba en su cabeza que una mujer liderara tropas y aún peor, tuviera tierras y controlara castillos.
Se encontraron en el torneo de verano de Allistare. El dominio de la espada de Sir George era conocido en la región y no tuvo problema en ganar la pluma de oro. Volvieron a coincidir en el torneo del día de difuntos de la Abadía de Milestore. Nueva demostración de fuerza y nuevo trofeo para su colección. Por Navidad ganó también el torneo organizado por el rey acumulando su tercer título consecutivo y creciendo su confianza en que podría alzarse con el triunfo en el torneo de primavera de abril, el más cotizado por todos los nobles y que se decidía tirando con arco, la auténtica especialidad de nuestro noble.
A pesar de hacer una puntuación elevadísima, increíblemente Sir George fue derrotado en el torneo ni más ni menos que por Lady Mons. El odio se apoderó de nuestro caballero y ciego de ira inició una cruzada personal contra la dama. Invirtió practicamente todas sus riquezas en lograr que toda la prole de sus dominios e incluso de los dominios vecinos le acompañara en esta guerra sin sentido que no cesó hasta que conquistó el castillo que servía de residencia a Lady Mons.
Fue el final de una batalla pero.. ¿acabaría así la guerra?

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