En busca del arca...


26 de enero de 2009

Ayer probamos uno de los regalos que le hice a mi hermana por Navidad. El Ark of the Covenant. Primo hermano del Carcassonne, con reglamento casi igual salvo por unas pocas diferencias que comentaré en breve y con las piezas con fondo amarillo. Las diferencias con el Carcassonne que todos conocemos no son como para echar cohetes y no hacen el juego tan diferente como para diferenciarlo de sus parientes pintando las baldositas de diferente color:
  • El arca: Hay una pequeña figurita de un arca. En cuanto se cierre la primera ciudad y se puntúe, el jugador que acabó, coloca el arca en una de las piezas que forman la ciudad. A partir de ese momento, cuando un jugador no coloque meeple en su turno, si quiere, puede mover el arca entre 1 y 5 piezas desde la casilla donde se encuentre. Cada seguidor que encuentre a su paso dará un punto a su propietario.
  • El profeta: También tenemos aquí un "bubba" al que llaman profeta. Solo se puede jugar en ciudades y solamente una vez por partida. De cara a ver quién gana en una ciudad, cuenta como un solo meeple pero si el propietario es uno de los que puntúan, el profeta hace que doble dicha puntuación. Después, el profeta, a la caja.
  • Granjeros: Las granjas no puntúan por ciudades, sino por ganado. El jugador que puntúa en una de ellas, sumará las ovejas, restará los lobos y el resultado multiplicado por dos es el valor de la granja.
  • El templo: Para puntuar un templo deben estar colocadas las casillas superior, inferior, de la derecha y de la izquierda del mismo. En el momento en que esto ocurra, el jugador con más seguidores en las 5 casillas es quien puntúa el templo.
En mi opinión está muy cogido por los pelos hacer un nuevo juego cuando la mecánica y el 90% de las reglas son las mismas de siempre. La única de las 4 que me hace un poco de gracia es la de las ovejitas y los lobos. El resto son chorradas. Expansión disfrazada de juego.

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