EJ 7,75: Diamantes, monjes y gatos en familia.


8 de abril de 2008

Este sábado llamé a un técnico de confianza para que mirara que le pasaba al ordenador ya que hacía más ruido que el tetra roncando. Aprovechamos el día y, además de ver los entrenamientos del G.P. de Bahrein de F-1, echamos algunas partidas. Para empezar un Diamantes pues Ari venía con "el mono". Efectivamente, venía lanzada y nos humilló con una extracción excepcional de piedras preciosas además de dos "artefactos" (para mí siempre serán ídolos). Por la tarde jugamos otra y esta vez gané yo.
Hubo también Familienbande. ¿Alguién lo había dudado? En una primera partida hubo una escapada brutal del jugador orejas (Feny) en el que casi quedo por detrás del rasgo que nadie tenía debido a las malas cartas que me llegaban. En una posterior partida viví el primer empate en este juego.
El plato fuerte del día con permiso de las fajitas fue El misterio de la abadía. Creo que pecamos todos de prudentes y nos faltaron tácticas para despistar a los rivales pues en un momento del juego, de repente, todos sabíamos quién era el asesino y únicamente gracias a la carta que permite ir directamente de la Cripta a la Sala capitular (y que casi da la victoria a César en el EJ-7) fui yo quien acusó acertadamente al malvado Padre William por cometer tan atroz crimen.
Para terminar un par de partiditas al Filou. La primera partida la gané con facilidad, los invitados aún estaban haciéndose con la mecánica del juego. En la 2ª Feny se llevó una baza MUY buena y no tuvimos nada que hacer. De hecho no hubiera podido hacer nada contra nadie con el pedazo de baza que compré.
El problema del ordenador era la vibración del ventilador cuando gira al máximo de revoluciones. Ayer mismo compré otro y la paz reina en el hogar de nuevo. ¡Gràcies Feny!

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