
Realmente me está gustando este juego. En 5 minutos ya está jugando una persona que no lo conozca. En las primeras partidas parece muy poco interactivo y que no puedes hacer nada para evitar que tus rivales hagan puntuar a sus rasgos genéticos. Con más partidas se empiezan a vislumbrar estrategias, cerrando matrimonios "de conveniencia" para que no se puedan jugar los triples o, sencillamente para que el otro jugador ponga un hijo o tenga que robar. En resumen, 6 partidas el viernes noche (4 para mí, una para Mons y una para César), dos partidas durante el sábado (foto) y dos más el domingo mañana (una para mí y otra para Òscar). Hay que comprar más unidades y dedicarle un EJ.
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