Boicoteando prototipos


28 de junio de 2009


El viernes tuvimos jornada lúdica. El plan era echar unos Dominion, un Le Havre y probar mis nuevos 4 juegos.
Por la mañana, antes de la comida, jugamos 3 partiditas al Dominion. Escogimos al azar las cartas de acción que se iban a jugar en las dos primeras. Como siempre, interacción prácticamente nula. Cada uno a su bola y, confiando en el rival, solamente estamos pendientes de él por si nos cae una milicia o un burócrata. Gabriel ganó la primera y yo la segunda, pensaba que no era capaz de ganar a este juego.
En la 3ª partida decidimos escoger las acciones que permiten algo de interacción y cambió totalmente el desarrollo del juego alargándose al mismo tiempo la duración del mismo. Tanto fue así que, al estar la comida ya lista, decidimos que el primero que comprara una carta de 6 PV ganaba la partida. Unos 3 segundos después lo hizo Mons.
Después de comer y un poquito de sobremesa, saqué el Le Havre. Lo único breve fue la explicación de las instrucciones. Nada más que 20 rondas para 4 jugadores hacen que el juego ocupe toda la tarde. No es lo que yo quiero de un juego. Las últimas rondas ya jugadas sin ganas, sin calcular si la jugada era la mejor y solamente deseando que se acabara de una vez el suplicio. Gané pero sin disfrutar.
El juego, además de largo de narices, es, en muchas ocasiones de "vía única". Hubo dos ejemplos claros en la partida. Gabriel quería transformar sus vaquitas en entrecôtes, pero Laura lo hizo antes. Después de esto ya no hay jugada para las vacas además de necesitar media vida para crearte una nueva estrategia que te permita obtener un resultado con un poco de suerte solamente algo peor que el previsto inicialmente. Por si fuera poco, el hombrecillo de Laura se queda a vivir en la casilla esa mientras no le haga falta a ella moverlo a otro lugar así que, si usa varios turnos en conseguir recursos, la casilla sigue ocupada todo ese tiempo.
Después pasó lo mismo conmigo y Mons cuando ocupé la Tahona. Mons no pudo conseguir comida y la devoraron los préstamos. Aún suerte de los juzgados.
Días antes habíamos jugado solo Mons y yo y la partida no se hizo tan larga. También hay que probar la versión reducida que propone el juego a ver de qué va. De momento creo que tardaré en volver a sugerir una partida a 4.
Tras esta maratón, ya anochecía cuando saqué mi cajita de zapatos con los prototipos.
Jugamos un Regadío v1.0. La segunda partida tras la del EJ-21. El juego parece que funciona. Sugerencias de introducir algún tipo de azar, cambiar el comportamiento del saqueador y bonificar a los jugadores que estén solos en un territorio. Nada grave, habrá que probarlo. Gané por poquito (J:71, L: 65, G: 64, M: 56)
Pillamos a Mons con la guardia baja y aún dio tiempo de sacar de nuevo a escena a El Berenjenas v1.0. Ya desde el principio se subastaron lotes más grandes como se había sugerido en la partida anterior. El juego parecía que iba lento igualmente pero fue solo una impresión, en seguida el personal empezó a avanzar casillas y la partida se agilizó. Mons llegó la primera a la meta, pero Gabriel ganó la partida (G: 24, M: 22, J: 10, L: -10)
Pasada la media noche ya no era tiempo de jugar a nada más. Los dos juegos restantes siguen esperando dentro de la caja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario